jueves, 1 de noviembre de 2007

El hombre de la estrella

Son tan distintos el sonido y el viento
y sin embargo en algo se parecen
ni el mejor ojo los puede ver
pero están porque se siente.

De esa textura tu alma parió
lo que era todo tu aliento
la rabia nunca murió
cuando mataron al perro

Dame de esa espuma, contagia valor
que no haya tumba, ni nada que lo calla
se oye como el viento y no se ve
se mete adentro y da batalla.

Un salvaje que no para
quiere convertirse en mi
no me quiere fiel ni falso
solo bestia para vivir

De esa bravura tu sueño parió
lo que aun sostiene mi aliento
la rabia nunca murió
cuando mataron al perro

Dame de esa espuma, contagia valor
que no haya tumba, ni nada que lo calla
se oye como el viento y no se ve
se mete adentro y da batalla.

Como guía el cielo regalo
una estrella para tu frente
para que sin perder la ternura jamás
aprendieras a endurecerte

Cuantos de nosotros hemos resultado lastimados por algún amor no correspondido o una amistad que termina súbitamente, desilusionandonos. Lo primero que se nos pasa por la cabeza es << no volver a confiar en nadie >>. Nos deprime. No queremos pasar por eso otra vez “¿Verdad mi tesoro?”. A algunos la bronca les gana la cordura y otros quizá sean conquistados por la depresión que irremediablemente lleva a la inacción. Es difícil encontrar un equilibrio entre estos dos sentimientos. Creo que el Chizzo lo refleja bien en las últimas dos estrofas de esta canción. Por un lado la reacción “violenta" que evita que caigamos en el letargo mental, nos mantiene despiertos, pero puede enceguecernos. Muchos, habiendo resultado golpeados una y otra vez, no correspondidos, creyendo quizá que nunca encontrarán esa persona ,pareja o amistad con los que conectarse, empiezan a cicatrizar el músculo que bombea la vida... se apagan, y es que esta es la opción mas fácil ¿no? ¡no! La vida no es fácil y no todos los problemas se solucionan yendo de A a B, haciendo C para D, menos que menos haciendo nada. Tenemos que aprender a controlarnos y una vez que lo logramos no podemos simplemente dormir en los laureles, tenemos que PRACTICARLO, cultivarlo, de lo contrario nos quedaremos solos, al principio porque no encontrabamos a nadie que satisfaciera nuestras necesidades sociales, luego porque dejamos de buscar y por último, cuando por fin nos acordamos, porque habiamos olvidado como hacerlo. Luego la desesperación nos hace creer que es tarde, que perdimos gran parte de nuestra vida -como diría León- pensando en nada ¡NO!. ¿Por que volver entonces resignados la rutina de la nada? ¿Por que seguimos eligiendo lo que nos parece más fácil?

De esto me gusta entender que habla la última estrofa, de la balanza que pesa al corazón con la razón. Lo peor que puede pasarnos no es que una de las dos gane sino que pierdan las dos.

Sin perder la ternura jamás, aprender a endurecerse.

Nota: El hombre de la estrella hace alusión a Ernesto "Che" Guevara mas allá del sentido que aquí le da el autor de esta estúpida ráfaga de pensamiento malversado.

lunes, 4 de junio de 2007


Aquejado de una gravísima enfermedad ósea, - apenas llegaba al metro de altura- el pianista francés Michel Petrucciani, se consagró desde la infancia de manera casi exclusiva al estudio del piano y acabó por convertirse en uno de los músicos de jazz europeo de mayor renombre de todos los tiempos. Dotado de un virtuosismo extremo, su estilo intimista y romántico, que partía de la escuela de Bill Evans -del que era un ferviente admirador-, combinaba con inteligencia el lirismo y la sutileza con un ataque poderoso y percusivo.

Había nacido en Orange el 28 de Diciembre de 1962. Estudia piano clásico y a los 12 años actúa acompañado por su padre en la guitarra y su hermano Louis en el contrabajo. Su enorme talento le hace destacar desde muy joven y a los 17 años graba su primer disco. El año siguiente inicia con un trío de excepción con Jean-François Jenny-Clark y Aldo Romano, una serie de espléndidas grabaciones para el sello francés OWL. En 1982 se traslada a California y se convierte en el pianista del grupo del saxofonista Charles Lloyd, cuando éste regresa a la escena después de un prolongado retiro. También actúa a dúo con Lee Konitz. Aunque sigue grabando en Francia, sus estancias en Nueva York propician sus primeros discos americanos, hasta que en 1985 inicia su período en el sello "Blue Note" con "Pianism", una grabación en trío con Palle Danielson y Elliot Zigmund. El año siguiente actúa en Montreux en trío con Wayne Shorter y Jim Hall, encuentro que se publica bajo el título de "Power of Three", uno de sus grandes discos. En trabajos posteriores - "Music", "Playground"-, se acerca a las fórmulas de la fusión eléctrica con producciones en las que se diluyen sus mejores virtudes. Su último disco para Blue Note es un solo en homenaje a Duke Ellington, uno de sus compositores favoritos, y una clara influencia para cualquier pianista.

En 1994 vuelve a grabar para una compañía francesa, Dreyfus, con "Marvellous", en trío con el soberbio apoyo de Dave Holland y Tony Williams y el sorprendente añadido de un cuarteto de cuerda. Su absorbente personalidad le hacía preferir las formaciones reducidas, y en los últimos años una de las más fructíferas fue su insólito y excepcional encuentro a dúo con el organista Eddy Louiss, plasmado en los dos volúmenes de "Conference de Presse". Pero por encima de todo se vuelca en el solo, del que era un verdadero maestro. El doble CD recogido en sus actuaciones en París "Au Teathre Des Champs-Elysees" es probablemente la cima de su carrera discográfica. En 1997 da un nuevo giro formando un grupo más amplio, un sexteto en el que se integran dos jóvenes revelaciones italianas de la corriente neo-bop: Stefano Di Battista y Flavio Boltro, con el que graba "Both Worlds". Michel Petrucciani actuó con relativa frecuencia en nuestro país en solitario en varios de los festivales de jazz que se organizan en España, cautivando siempre al público con la amplitud estilística característica de su pianismo.

Su fallecimiento, el 5 de enero de 1999, a causa de una afección pulmonar, dejó un hueco dificilísimo de cubrir en el jazz europeo y en el francés en particular.

Fuente: http://www.apoloybaco.com/michelpetruccianibiografia.htm

Les dejo uno de los temas mas lindos para mi gusto de Michel:

viernes, 1 de junio de 2007

Edelweiss


Descubre una flor de leyenda, la edelweiss

Como el amor, la flor del edelweiss espera en algún lugar recóndito y prácticamente inaccesible a que alguien la descubra para llevársela a casa. Aunque son tantos los que la persiguen, que corre el riesgo de extinguirse y ha tenido que ser declarada especie protegida. Su belleza y fortaleza han alimentado una leyenda viva que esconde ciertos misterios.

Su nombre científico es Leontopodium alpinum, proviene del griego y significa 'pie de león de los Alpes'. El tamaño puede variar entre 2,5 y 10 cm, pero su aparente fragilidad sólo es un espejismo tras el que se oculta una flor increíblemente resistente, capaz de sobrevivir a más de 3.000 metros de altitud y soportar las temperaturas extremas de las montañas alpinas.

En realidad, ésas son las condiciones adecuadas para su desarrollo, ya que sólo crece de forma natural por encima de los 1.500 metros, en paredes y pendientes calcáreas o sobre rocas, en aquellas hendiduras que reciben una pequeña dosis de luz solar. Una fibra vegetal la protege de las heladas y las radiaciones ultravioleta. Florece entre julio y septiembre y sus hojas pueden ser de color blanco, grisáceo o ligeramente amarillento.

Es una especie oriunda de las regiones montañosas europeas, su hábitat se extiende desde los Cárpatos hasta los Pirineos, aunque abunda especialmente en los Alpes austriacos y suizos. Se puede encontrar en España, en la parte centro-occidental de los Pirineos, desde el alto Aragón hasta Cataluña. También es posible encontrarla en algunas cordilleras asiáticas muy elevadas como la del Himalaya.

El secreto
El solo hecho de tener que escalar montañas, y alcanzar difíciles recovecos para conseguir un ejemplar, casi justifica por sí sólo las múltiples historias y leyendas que se han generado en torno a ella. Pero aún hay más.

La edelweiss vive camuflada. Se esconde bajo la apariencia de una sola flor, cuando en realidad es un conjunto de diminutas florecillas que han evolucionado y crecen agrupadas para sobrevivir.

Los elementos centrales de color amarillo son capítulos, donde se agrupan flores tanto de género masculino como femenino; y lo que parecen pétalos blancos, en realidad, son brácteas, estructuras que la protegen durante su desarrollo.


Historias de una flor
La flor de edelweiss es actualmente una especie protegida. Se ha llegado a vender seca, incluso como souvenir, porque los turistas siempre han mostrado un gran interés por las historias de amor y aventura que lleva aparejadas.

Se la considera un símbolo de valor y coraje. La leyenda más extendida cuenta que los hombres que pretendían probar su amor tenían que subir más de 2.000 metros para conseguir una y entregarla a su amada.

También se dice que tomó su color de la luna, y que es capaz de huir de los esfuerzos de los hombres que la persiguen, elevándose cada vez más en la montaña. Representa el honor, el mundo de los sueños y el amor eterno, que nunca se secará. Su imagen es considerada como el reflejo perfecto de una belleza extraña y sosegada. En el lenguaje de las flores, edelweiss significa 'escríbeme'.

Por fin domesticada
Desde el año 2.000 se cultiva a menor altura, en una plantación del cantón de Valais, al suroeste de Suiza. Utilizan semillas seleccionadas y la cosecha, que dura unos ocho días, debe recogerse a mano, flor a flor.


La edelweiss se utiliza, principalmente, para elaborar productos de cosmética, ya que contribuye a ralentizar el envejecimiento de la piel; pero también es apreciada por sus propiedades medicinales contra las afecciones estomacales.

Redacción/Tusplantas.com

Fuente imágenes: about.ch, kareth.com, users.utu.fi, wvopzeeland.nl.